Un poco sobre nuestra Casona

Nuestra casona es una de los pocas construidas en tiempos remotos (1869), donde Usted podrá gozar de inolvidables días de descanso en Haifa. Nuevamente respirar la atmósfera de mediados del siglo XIX, subir por los peldaños de una antiquísima escalera de madera; abrir antiquísimos postigos y sentir el espiritu del tiempo de cambios revolucionarios de la vida de Haifa. En verdad precisamente los Templarios fueron los descubridores de muchas campos que deteminaron el desarrollo ulterior de la ciudad.
Cada piedra y cada pieza de la casona respira historia. Por esto muchos turistas se hospedan en nuestra casona y toman fotografías por horas de sus diversos fragmentos. Pueden ser estos los postigos de madera con pestillos tallados, el número de la casona, la tablilla de mármol donde se indica la fecha de construcción de la casona, sobre que la misma es un monumento protegido por el Estado. La atención de muchos turistas es atraida por un mecanismo metálico para limpiar las botas del barro (que había en demasía en los tiempos de los Templarios).
Al propósito los pestillos de los postigos son muy originales: en uno de sus lados esta representado un busto femenino, y en el otro – uno masculino. Dicen que en tiempos antaños los volteaban al lado necesario según quién se hospedaba en una u otra habitación.
Al renovar nuestra casona en moderna y cómoda hemos conservado sus momentos históricos significativos. Se ha conservado de aquellos tiempos, por ejemplo, el sistema de calefacción que funciona bajo el principio de circulación de aire caliente que sale de la estufa y penetra a través de ranuras especiales a todos los ambientes de la casona. Ahora la estufa descansa pues se la reemplazado con métodos modernos de mantenimiento del microclima dentro de los ambientes, precisamente por condicionadoresq ue funcionan bajo el principio de calentamiento y enfriamiento.
La casona se encuentra tan sólo a 3-10 minutos de caminata del Puerto internacional, de la Estación central de tren, del ingreso a los Jardines de Bahai, del mar, del Sepulcro de Ilia El Profeta, del centro comercial City Center y del Mercado Árabe surtido de abundantes variedades de frutas exóticas, especias y dulces a precios ínfimos. Además el bus, cuyo paradero se encuentra junto a nuestra casona, permite acceder rápidamente a playas equipadas consideradas como las mejores de las riveras del mideterraneo, al Parque zoológico, al Hospital Rambam y Elisha, al Funicular, al Monasterio de los Carmelitas y a otros interesantes lugares tan, sólo en 5-10 minutos.